Esta semana vengo llevando todo con bastante tranquilidad... Por que claro, cualquier persona en mi situación, ya te hubiera revoleado una silla cuando me miras con esa cara de estúpido como si no hubiéramos estado de novios casi 10 meses ni me hubieras dejado por tu ex.
Me diste el abrazo que tanto necesitaba el día de mi cumpleaños, pero hubiera preferido que no me saludes, por que me quede manija y necesito 35 horas mas de estar ahí, abrazándote. Me quede con ganas de mas, pero como siempre me la voy a tener que bancar solita ahogando mis penas en series yankis y café amargo.
Me pidieron un trabajo de actuación que consiste en 'presentarse de manera teatral', contando cosas de nuestra ida para que los compañeritos nuevos y la profe nos conozcan y fue ahí cuando me di cuenta, de que no se que contar, ni que hacer, ni que decir por que no se quien soy. O en realidad si, se quien soy, pero me asusta mucho y me da vergüenza aceptar que soy ciclotímica al borde del trastorno bipolar, que me gusta mucho drogarme y llorar en todos lados, que a veces me corto los brazos para no sentir la mierda que es mi vida y que tengo mas ganas de morirme que de volver con Juan. Que mi vida es tan patética que tengo 20 años y me pierdo cuando voy sola a capital y que mi novio me dejo por su ex y ahora de repente hace todas las cosas que, supuestamente, no le gustaba y que yo tengo una cartel luminoso que dice PELOTUDA en la frente, por que pasaron casi dos meses y no puedo dejar de hablar de vos y de deprimirme cada vez que te veo o te pienso o escucho una canción de los Caballeros de la quema.
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26 abr 2014
8 mar 2014
Déjame en paz.
Vuelve, esa sensación de vacío, vuelve. Ese frío en las manos, esa boca seca y amarga, ese temblor en las piernas, esas ojeras, esas uñas escamadas y amarillas, esos mareos, esa liviandad que a la vez pesa tanto.
Vuelven los espejos rotos, las marcas en la piel, el dolor intermitente de cabeza, esas ganas de no ser nada, esa oscuridad.
Vuelve de cerquita, por que en realidad nunca se fue, siempre estuvo ahí, esperando que baje la guardia para atacar, una vez mas, como tantas otra veces. Y por mas que yo no quiera, y luche contra el, y desee con todas mis fuerzas estar bien y ser feliz mi cuerpo me odia, y me devuelve en pequeñas porciones de dolor todo lo que le hice hace tiempo atrás.
Es como un círculo vicioso del que no puedo salir, como una película que se repite interminables veces sin parar, es como caerse y volverse a levantar, sin avanzar un solo paso.
Es, como en los sueños, esos que tiene muchas personas, de tener la sensación de estar corriendo muchísimo y no avanzar nunca.
Así se siente.
Vuelven los espejos rotos, las marcas en la piel, el dolor intermitente de cabeza, esas ganas de no ser nada, esa oscuridad.
Vuelve de cerquita, por que en realidad nunca se fue, siempre estuvo ahí, esperando que baje la guardia para atacar, una vez mas, como tantas otra veces. Y por mas que yo no quiera, y luche contra el, y desee con todas mis fuerzas estar bien y ser feliz mi cuerpo me odia, y me devuelve en pequeñas porciones de dolor todo lo que le hice hace tiempo atrás.
Es como un círculo vicioso del que no puedo salir, como una película que se repite interminables veces sin parar, es como caerse y volverse a levantar, sin avanzar un solo paso.
Es, como en los sueños, esos que tiene muchas personas, de tener la sensación de estar corriendo muchísimo y no avanzar nunca.
Así se siente.
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