Parecía una simple lluvia mas para estar acostada mirando peliculas y consumiendo cafeína en cantidades industriales, pero de un momento a otro me vi arriba de una cama cucheta con gente que apenas conocía y con el agua mojandome los pies. De ahí, al techo de una casa. Toda la puta noche rogando que pare de llover y que baje el agua y pidiendo que en mi casa esten todos bien. Nunca en mi vida sentí tanto miedo, desesperación, terror a morirme y ganas de estar con mi familia.
La desolación y la tristeza que se vió en las calles de la cuidad el día 3 de abril siendo las 8 de la mañana, no lo ví jamás... ni en la peor pelicula de terror.
Ver la marca del agua, perros mojados y hambrientos, otros directamente sin vida, gente llorando, desesperada, autos amontonados como si fueran una pila de hojas, vidrios rojos, colchones y muebles afuera de las casa, mis pies frios, lastimados y morados, mi ropa empadada y la incertidumbre de no saber que habia pasado con mi casa.
Nunca en mi vida sentí algo así, y juro, no se lo deseo a nadie.
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